Responsive Ad Area
Portada » Noticias » EDITORIAL: Sobre la utilidad

Share This Post

EDITORIAL: Sobre la utilidad

Por Jorge Ríos del Rio

Coordinador del Observatorio Constituyente de la región de Los Ríos

Lo útil, se entiende de acuerdo a la definición del diccionario, como algo  “Que trae o produce provecho, comodidad, fruto o interés, o que puede servir y aprovechar en alguna línea” y llevamos varios meses donde esa palabra se desliza en manos de muchos sectores que critican el actuar de la Convención Constitucional por diferentes motivos, pero casi siempre recalan en este lugar común que se desprende del no ver cierta utilidad concreta, inmediata, real, fáctica, económica y de visible impacto en la vida de las personas. Pero ¿es factible aplicar este concepto a la Convención? ¿Es factible deducir que si no existe un cambio físico y cuantificable económicamente en la vida de las personas ésta sea una iniciativa es inútil?, en principio y sin caer en ejercicios hipotéticos sobre lo que se legislará, podríamos decir que si es aplicable pero que claramente no se trata de aplicar automáticamente las acepciones económicas que derivan de esa palabra.

Haciendo un poco de memoria, podemos rápidamente recordar que el origen de la Convención fue producto de un importante quiebre social, el primero del siglo XXI, el denominado estallido social que nos tuvo por meses en el vilo de un conflicto permanente y con consecuencias cotidianas, que hizo ver como los horribles abusos del Estado en el ejercicio de la represión, como la absurda violencia de los vándalos, minaban la relativa paz que cualquier sociedad requiere para prosperar día a día. Muchas voces todavía sienten nostalgia de ese estadio pre estatal que significa la violencia y el caos, pero para bien o para mal, la Convención fue el mecanismo que adoptó la sociedad chilena y sus representantes políticos, primero a través de un Acuerdo de Paz que amainó los ánimos y luego con la mayor votación que la historia de Chile haya visto que ratificó lo propuesto; para intentar recomponer un pacto social roto por prosperidades que no alcanzaron para todos.

Primera utilidad, la Convención fue el canal pacífico que apaciguó la violencia que vivió Chile.

Segunda utilidad, la política como conquista humana y civilizatoria que ya tantos clásicos han descrito y examinado, como instrumento de resolución de los problemas de la convivencia en sociedad, entró en crisis.

Esta actividad tan dejada de lado en aquel Chile binominal, donde la representación derivó en un excesivo “dejar hacer” a una clase política que abandonó el ejercicio del diálogo y la reflexión, abocándose a la creación de una burocracia eficiente que sostuviera una pujante economía, nos tiene con la reputación de la actividad por el suelo. Uno de sus frutos fue un ciudadano neoliberalizado, individualista y transformado en deudor, que no sabe en principio contra quien actuar pero que estalla violentamente al sentirse vulnerado, sin partidos, sin caudillos, casi espontáneamente. La Convención desde su génesis ha significado una nueva conexión política en nuestra sociedad, apareciendo nuevos liderazgos y nuevos colectivos de luchas sociales, nuevas posiciones valóricas, nuevos conceptos y nuevos valores dominantes que se han revelado transparentemente al foro nacional, provocando un nuevo proceso de repolitización en las capas sociales del país. Los únicos que se sorprenden de esto son los sectores conservadores y las antiguas vanguardias que ven como se empiezan a ocupar espacios tradicionalmente ocupados por ellos, con otros rostros, colores e ideas.

Tercera utilidad, también política. La Convención ha significado una actualización del software o del know how político evidente, probablemente y en muchos espacios ya no veamos más elecciones sin paridad de géneros, o que excluyan a las naciones originarias, porque simplemente serán castigados en las urnas, poderosos elementos normativos, de alto nivel de innovación cultural y justicia social. que hacen del proceso constituyente chileno algo único en el mundo.

Y por si fuera poco, el acordar la aplicación de la regla de los 2/3 en la creación de las futuras normas constitucionales, nos asegura que todos los cambios sean consensuados en acuerdos que requieren del otro ideológicamente diverso a ti, construyendo un sentido de República pluralista que poco a poco alcanza cierta madurez, cimentando un pacto social renovado desde las múltiples miradas que posee nuestro país, lo cual unido a la actual composición de la Convención, nacida del voto popular, augura cambios importantes constitucionales pese a que la fracción a superar se vea importante.

Pero claro, todos estos procesos a la luz de cualquier discurso conservador carecen de la utilidad necesaria, porque en principio significan cambios en jerarquías, en tradiciones, en conceptos y en privilegios. Pero ese hábito es erróneo por la simple premisa lógica de que economizar todo en medidas cuantificables de satisfacción, no resulta evidente, ni posible, por la naturaleza compleja de la sociedad. Aquí cabe recordar una de las observaciones de Rawls quien señaló que ciertos cálculos hechos a nivel personal, deben ser rechazados cuando se trasladan a la pluralidad de individuos, porque no es posible sacrificar a algunos individuos como partes de un cuerpo, para beneficiar a las restantes.

Pues bien, e insistiendo en un vano intento de convencer a los conservadores y utilitaristas lectores y como es posible de intuir de estas palabras, la resolución de conflictos pacíficamente en cualquier sociedad es premio suficiente para cada uno de sus miembros; y la oportunidad de poder estar a un click de conocer los fundamentos del pensamiento del otro y que sin coacción éste se exprese, pudiendo compartir el punto o no, constituyen la cuarta y quinta utilidades.

Defender el proceso constituyente es una tarea constante y es cierto, muchas veces las ruinas humanas nublan la mirada y enardecen los ánimos, pero es un espacio que marca un antes y un después en Chile y por lo mismo requiere del compromiso de quienes habitamos este país, para que pueda culminar de la mejor manera y desembocar a un siguiente periodo de abierta creatividad nacional.

Share This Post

Deja un Comentario

Tu email no será publicado.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>